El envío de mascarillas de la "trama" a Baleares sin firmar el contrato: "Tienen que ir sí o sí y si no llamará al chiquitín"
El último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil desmenuza las gestiones de Koldo García, entonces asesor de José Luis Ábalos, ante Francina Armengol, en esas fechas presidenta balear, para la consecución de contratos para la compra de mascarillas en favor de la empresa de la "trama", Soluciones de Gestión. En ese contexto, pone de relieve cómo el envío se gestionó dos semanas antes de la adjudicación del contrato el 8 de mayo de 2020, lo que generó una cierta inquietud en los responsables de la citada empresa.
Así, 24 horas antes de que el avión con las mascarillas aterrizase en Palma de Mallorca, el empresario Víctor de Aldama pregunta a Íñigo Rotaeche, administrador de Soluciones de gestión sobre las gestiones con Baleares, informándole este que todo está cargado y que se envían 1.460.800 mascarillas, restando únicamente la confirmación de Air Europa. "Ya esta David Fuster (se referiría supuestamente al entonces director de Planificación y Desarrollo de Air Europa, según la UCO) con ello". A lo que Aldama le contesta: "Tienen que ir sí o sí y si no llamará al chiquitín" (pudiéndose referir, según la Guardia Civil, a Koldo).
En esa conversación, la UCO aprecia "el rol desempeñado por Koldo en estas cuestiones, solventado los problemas que puedan surgir, en relación con las operaciones comerciales de las empresas vinculadas a Víctor de Aldama, todo ello a cambio de la contraprestación económica" (10.000 euros mensuales que le habría estado pagando desde octubre de 2019).
Los agentes recogen también otra conversación de Aldama, esta con uno de sus socios, Ignacio Díaz Tapia, en la que referiría igualmente a Koldo con el mismo apodo, al darle instrucciones para que se ponga con una persona, supuestamente la entonces consejera de Salud de La Rioja: "Que llames de parte del chiquitín", apelativo que según la UCO el entorno de Aldama empleaba "para referirse a Koldo".
"Necesitamos que cliente firme"
Al día siguiente, Daniel Sierra, apoderado de la empresa de la "trama", envió un correo electrónico a Rotache y a José Ángel Escorial, administrador de Soluciones de Gestión en relación a "expediente envío mascarillas Servei Salut de les llles Balears", adjuntándole la documentación relativa al envío y evidenciando sus reticencias por el hecho de que no hay nada firmado aún: "Necesitamos que cliente firme al menos la proforma de ayer para dar validez y que mañana emitan alguna carta de formalización...".
Unos mensajes en los que la UCO advierte la constatación de que "se habría llevado a cabo el servicio sin haber confeccionado, y firmado, previamente, el correspondiente contrato".
Tras recibir el pago, Rotaeche contacta con Antonio Mascaró, entonces subdirector de Compras del Servicio Balear de Salud, para agradecerle "el pago tan ágil".
"Acceso" a Ábalos
El Gobierno balear adquirió el lote de mascarillas mediante un contrato adjudicado a Soluciones de Gestión el 8 de mayo de 2020 por un total de 3,7 millones de euros (a los que se añadieron el 19 de junio 57.715 euros por tramites aduaneros). Además, compró a Eurofins Megalab, gracias también supuestamente a la intermediación de Koldo en favor de los intereses de Aldama, test Covid por 1,1 millones de euros (mediante dos contratos de 464.064 y 660.576 euros en enero y mayo de 2021).
Respecto a los pagos mensuales de Aldama a Koldo, que se habrían prolongado al menos hasta septiembre de 2022 (ocho meses después de que Ábalos fuera cesado como ministro), garantizaban al empresario según los investigadores "tener acceso al propio ministro". Y, pone de manifiesto la UCO en su informe, "no se ceñirían a actuaciones concretas, sino que responderían más bien al aseguramiento de su capacidad de influencia para la posterior consecución de un lucro económico personal". De hecho, destaca, fruto de esos pagos mensuales Koldo "asumía como propios" los intereses de Aldama "para la consecución de sus distintos negocios".