El Parlamento vasco debate los criterios y su justificación para aplicar beneficios a exmiembros de ETA
La parlamentaria de Vox y del grupo mixto en el País Vasco, Amaia Martínez Grisaleña, ha elevado a la Cámara vasca el debate sobre los cambios en la política penitenciaria que han beneficiado a una gran cantidad de antiguos miembros de ETA. Los últimos nombres en aprovechar la medida han sido el asesino del profesor Tomás y Valiente, Jon Bienzobas, gracias al tercer grado o los cabecillas de la banda armada Txeroki y Anboto que han obtenido el grado de semilibertad.
Al amparo del reglamento y firmada el pasado lunes 13, se ha registrado para la sesión de este viernes una pregunta oral para el lendakari, Imanol Pradales, sobre los cambios en la política penitenciaria de las instituciones desde que Sánchez es presidente del Gobierno. Tal y como ha podido analizar LA RAZÓN, el cuestionamiento que se ha incluido en el orden del día se justifica en la fuerte "alarma social y profundo malestar" que ha producido entre los ciudadanos las medidas tomadas por el Ejecutivo vasco.
Desde la formación liderada a nivel nacional por Santiago Abascal, se apunta que las decisiones tomadas se encuentran rodeadas de "dudas más que razonables" sobre su legalidad. En este sentido, se apunta al reciente recurso
interpuesto por parte de la fiscalía en el caso de la antigua jefa de ETA Anboto que obtuvo hace unas semanas el régimen de semilibertad.
"La actitud del Gobierno Vasco, hasta la fecha, ha sido la de no ofrecer información alguna respecto a los criterios que utiliza a la hora de conceder los privilegios penitenciarios a los etarras. Decisiones de esta naturaleza,
deben venir acompañadas de la máxima transparencia para evitar toda sospecha respecto a su legalidad", reza la misiva presentada antes de formular la pregunta que arribará hoy a la Cámara vasca.
La sangría de los beneficios a los etarras
Tal y como desveló este diario, sin computar los 54 miembros que han conseguido la libertad condicional, un total de 147 terroristas- uno más con esta nueva decisión- han obtenido el tercer grado desde que Sánchez es presidente del Gobierno. Capítulo aparte son las semi libertades que han sido concedidas como la Anboto o Txeroki.
El último beneficio lo recibió el cabecilla de ETA que ordenó secuestrar Ortega Lara, Julián Atxurra Egurola Pototo (alias 'Pototo'), que salió esta semana de la prisión alavesa de Zaballa después de cumplir el límite máximo de su sentencia en España. Pese a haber estado previsto para 2034, los ocho años que pasó entre rejas en Francia han acelerado los trámites. Fue condenado a 88 años de prisión.