Alicante vuelve a mirar este jueves al monasterio de Santa Faz después de que hace 537 años ocurriera el Milagro de la Lágrima. Lo hace envuelta en una tradición de más de cinco siglos. Revestida de una pátina de fervor y religiosidad. Con la faceta de la diversión en la denominada ‘Santa Faz 0.0’, que pretende prevenir el consumo de alcohol entre los jóvenes. Y con iniciativas como ‘Miradas a Santa Faz’ con la intención de perpetuar la tradición entre los más pequeños.