Alicante, hasta los topes. La ciudad sobrepasaba por vez primera los 200.000 habitantes. Respecto al padrón de 1970 el censo crecía en más de 18.400 personas, lo que suponía un crecimiento del 18 %. Con tal volumen de población, los problemas siempre se harían más grandes; es lo que pasó aquella semana de hace 50 años, en lo que era la entrada del mes de abril de 1976. Entonces los trabajadores de Clesa entraron en huelga y mantuvieron en vilo a muchos ciudadanos, sobre todo a los ganaderos. «Existe temor porque Clesa les recoge 25.000 litros diarios», explicaba Francisco Ferriol Barrachina, el presidente del sindicato provincial de ganadería. Aquel temor se expandía por los barrios y se creía que de un día para otro las casas no dispondrían de aquella bebida que hacía no tanto tiempo todavía se compraba a pie de calle en Alicante. La verdadera historia es que no pasó a mayores pese a que se supo que en la provincia se consumían 200.000 litros de leche diarios.