Reino Unido impulsa una cumbre internacional para reabrir Ormuz mientras refuerza su giro hacia la UE
El Gobierno británico anunció este miércoles que organizará una cumbre con más de 30 países para estudiar “medidas diplomáticas y políticas” que contribuyan a reabrir el estrecho de Ormuz, un paso estratégico para el comercio global de petróleo cuyo bloqueo, en el marco de la guerra con Irán, está provocando tensiones de suministro y subidas de precios que ya han obligado a varios países europeos a activar planes de contingencia. La reunión, prevista para finales de esta semana, representa el interés de Londres por preservar su peso diplomático en un escenario geopolítico cada vez más volátil.
“Estamos explorando todas y cada una de las vías diplomáticas que están a nuestro alcance”, afirmó el premier Keir Starmer en una rueda de prensa en Downing Street, donde reivindicó los contactos en el seno del G7 y con jefes de Estado Mayor de una posible coalición para actuar de forma coordinada en favor de la seguridad marítima. El objetivo es que el estrecho de Ormuz vuelva a ser “accesible y seguro”, aunque situó ese horizonte en el momento en que “cesen los combates”, un escenario que, por ahora, no se vislumbra a corto plazo dada la imprevisibilidad de Donald Trump.
Desde el inicio de los ataques a Irán, el presidente estadounidense ha mantenido un tono especialmente crítico con Europa —y en particular con el Reino Unido—, a los que reprocha su falta de determinación en el apoyo logístico. Minutos antes de la comparecencia de Starmer, el inquilino de la Casa Blanca aseguró incluso en una entrevista con The Telegraph que no descarta sacar a Estados Unidos de la OTAN. “Nunca me entusiasmó la OTAN. Siempre supe que era un tigre de papel, y (el presidente ruso, Vladímir) Putin también lo sabe”, afirmó, reiterando su malestar por la negativa de los aliados a implicarse en los ataques a Teherán.
Sobre Starmer, Trump insistió en que no piensa decirle lo que tiene que hacer: “Puede hacer lo que quiera, no importa. Lo único que quiere Starmer son costosos molinos de viento que están disparando los precios de la energía”, dijo, en referencia a la apuesta británica por la energía eólica y las renovables. Desde el estallido del conflicto, el presidente ha multiplicado sus desaires personales: “No es Winston Churchill”, ha repetido en varias ocasiones.
Starmer ha evitado responder en el mismo tono y ayer volvió a aferrarse a esa estrategia, subrayando que, pese “a la presión y al ruido”, actuará guiado por el interés nacional británico “en todas las decisiones” que adopte. “He sido absolutamente claro en que esta no es nuestra guerra y no vamos a dejarnos arrastrar a ella”, recalcó.
El premier dejó claro que no se plantea elegir entre Washington y Bruselas, pero sí insistió en que, en el actual contexto, el Reino Unido debe estrechar su relación con la Unión Europea. “Llevo mucho tiempo defendiendo que, junto con mis colegas europeos, deberíamos hacer más. Y no me refiero solo al gasto en defensa —aunque influye—, sino a cómo gastamos, cómo colaboramos y cooperamos en defensa, seguridad, energía, emisiones y economía”, explicó.
“Cada vez está más claro que, a medida que el mundo avanza por esta senda volátil, nuestro interés nacional a largo plazo exige una asociación más estrecha con nuestros aliados en Europa y con la Unión Europea”, añadió.
Tras los turbulentos años de negociaciones del Brexit, gestionados por las anteriores administraciones conservadoras, el premier laborista ha estado negociando un “reinicio” limitado de las relaciones con Bruselas para facilitar el comercio de alimentos, electricidad y emisiones de carbono, así como ampliar las oportunidades para los jóvenes. Sin embargo, respaldado por una acogida interna mayoritariamente positiva, desde principios de año ha dejado entrever su intención de ir más allá, ampliando las negociaciones a nuevos ámbitos e incluso explorando una mayor alineación regulatoria con el mercado único.
“El Brexit causó un daño profundo a nuestra economía, y las oportunidades para reforzar nuestra seguridad y reducir el coste de la vida son demasiado grandes como para ignorarlas”, sostuvo.
“Por eso, en las próximas semanas anunciaremos una nueva cumbre con nuestros socios de la UE. Y en esa cita, el Reino Unido no se limitará a ratificar los compromisos del año pasado. Queremos ser más ambiciosos: una cooperación económica más estrecha, una cooperación en seguridad más profunda, una asociación que reconozca nuestros valores, intereses y futuro compartidos; una alianza para el mundo peligroso que debemos afrontar juntos, guiados en todo momento por los intereses del pueblo británico”.
Aún no hay fecha para esa próxima cumbre entre el Reino Unido y la UE —la segunda bajo el mandato de Starmer—. La primera se celebró en mayo de 2025 en Lancaster House, en Londres. La siguiente está prevista para este verano en Bruselas.