Auténtica debacle la sufrida por el Real Betis este sábado en la
vuelta de Manuel Pellegrini e Isco a la Rosaleda, de la que el malagueño se retiró lesionado al descanso y el técnico chileno -ovacionado con fuerza por las dos aficiones-, seguramente abochornado por el juego de su equipo, que dio su peor versión de la pretemporada justo en el último amistoso, a poco más de una semana del debut liguero en Elche.
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