Debo confesar que por un momento la idea me entusiasmó. La posibilidad de que Pedro Sánchez citara a Aristóteles y que lo hiciera para dar respuesta a la pregunta de Pilatos me pareció un guiño del destino grandioso para un lunes cualquiera. Pero todo fue mentira. Sánchez no citó a Aristóteles y, de hecho, era imposible que lo hubiera hecho por dos motivos. El primero es que el de Estagira nunca dijo lo que algunos le imputan. El segundo es que Sánchez, previsiblemente, jamás habrá leído una línea del discípulo de Platón. De hecho, con el presidente siempre nos cabrá la duda de si lee las cosas que firma, sean libros escritos por Irene Lozano o referencias a «Voir M....
Ver Más