Dos semanas después de que las instantáneas de Genoveva Casanova recorriendo las calles de Madrid junto a Federico de Dinamarca -pasearon por el Retiro, disfrutaron de una cena en El Corral de la Morería y estuvieron en el inmueble de la mexicana durante siete horas-, siguen trascendiendo datos sobre los protagonistas. Es más, la exmujer de Cayetano Martínez de Irujo aún no ha regresado a Madrid -cuando se enteró de la publicación de las fotografías , optó por abandonar la capital española y así de la presión mediática-. Ahora, como adelanta la revista 'Semana', han vuelto a primera línea mediática las capitulaciones matrimoniales que Mary de Dinamarca firmó con su marido cuando se encontraba embarazada de su segunda vástago, Isabella y cuando se cumplían cuatro años de matrimonio. No es de extrañar que Familias Reales firmen capitulaciones matrimoniales y, en concreto, en los matrimonios que heredarán el trono. Eso sí, lo que no es tan común es que estas cambien de un día para otro cuando la pareja ya está consolidada y han formado una familia. Noticias Relacionadas Una llamada, un vídeo familiar y el deseo para Navidad: la lenta reconciliación de Carlos III y el príncipe Harry Aarón Espí Adele confirma, de manera muy original, que se ha casado con Rich Paul Laura G. Calleja De esta forma, el nuevo acuerdo entre los príncipes herederos al trono danés perjudicó a Mary Donaldson ya que renunció a la suculenta cifra de dinero que iba a recibir en caso de llevar a cabo, algún día, la disolución de su matrimonio con Federico de Dinamarca . Pero no solo eso. En caso de separarse, tampoco podría elegir donde vivir. Sería la Familia Real danesa la encargada de dicha elección. Aunque cabe destacar que sí recibiría una cantidad de dinero al mes con cargo del presupuesto del hijo de la reina Margarita. El antecedente del príncipe Joaquín Esta decisión provocó un auténtico revuelo mediático en Dinamarca, pues no entendían ese cambio cuando Donaldson se encontraba en el cuarto mes de embarazo. Así mismo, la excusa que se dio, por aquel entonces, era que intentaban que no repitiera algo parecido a lo acaecido con el príncipe Joaquín -la Familia Real danesa pagó mucho dinero en su divorcio y la monarca quería escatimar en gastos-. Y es que, aunque nunca se llegó a desvelar lo que pensaban Federico y Mary de este cambio, todo apunta a que las continuas especulaciones de infidelidad precipitaron esa decisión.