Sergio Ramos estuvo enorme y no le perdonó ni una al Real Madrid, con el que se reencontró en un terreno de juego desde su salida del club blanco en junio de 2021. El camero, de 37 años, exhibió su gen competitivo ante su ex equipo: mantuvo a raya a
Rodrygo y Belligham, y se encaró con
Rügider, al que le pellizcó los mofletes después de cometer una falta sobre el futbolista inglés en el área merengue.
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