Además de olfato goleador, algo indispensable para esto del fútbol, la pareja
Chimy Ávila y
Ante Budimir derrocha carisma. Y calidad. Con ello (dos pases clave del argentino y dos goles del croata) tumbaron a un
Granada peleón pero que sigue sin conocer la victoria fuera de casa y hundiéndose en la zona baja.
Osasuna, por su parte, después del batacazo del
Bernabéu (4-0) coge aire y se gana un hueco en la zona media de la tabla. Y todo gracias a
Chimy y a '
Budi'.
Seguir leyendo...