La ‘enfant terrible’ del atletismo implosionó en el
Mundial de Budapest y consiguió, al fin, la medalla que desde hace años vaticinaban que llegaría por la magnitud de su talento.
Sha’Carri Richardson, la figura más disruptiva del panorama atlético y un enorme personaje mediático venció a lo grande el 100m del Mundial de Budapest, la prueba reina de la velocidad, con un crono de
10”65 (con viento en contra de -0,2). Completaron el podio las jamaicanas
Shericka Jackson con 10”72 y Shelly-Ann Fraser-Pryce con 10”77.Seguir leyendo...