Carlos Sainz terminó con el 10º mejor crono en la primera jornada del GP de Hungría de F1. Pero no hay que dejarse llevar por la tabla de tiempos. Hay que ir más allá. Y es que en este caso, el crono que marcó el español no tiene nada que ver con el verdadero potencial del coche debido a que el madrileño se vio ralentizado por el tráfico que se encontró en pista durante su intento de vuelta rápida.
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