Camareros, cocineros, mecánicos o albañiles. Estos son algunos de los puestos de trabajo que cada vez ocupan más trabajadores extranjeros en la provincia de Alicante. La falta de personal nacional que quiere desarrollar estas funciones y las dificultades de las empresas para encontrar candidatos ha convertido a los empleados foráneos en el salvavidas de muchas compañías que sin ellos se verían obligados a colgar el cartel de "cerrado".