Raphinha volvió a completar un gran partido contra el
Manchester United, con gol y asistencia, pero el brasileño también fue noticia por su comportamiento fuera del terreno de juego. Al extremo no le sentó nada bien ser sustituido por
Ferran Torres en el tramo final, momento en el que estaba siendo más peligroso, y acabó frustrado en el banquillo, pegando patadas a los asientos mientras era calmado por sus compañeros. Ya en frío,
Raphinha pidió
perdón a Xavi y a sus compañeros por su efusiva reacción y también dio explicaciones ante los medios, disculpándose por la actitud que tuvo tras ser cambiado.
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