El motivo por el que rechazaron la película más personal de Dwayne Johnson (The Rock)
Finalmente, la película sobre el campeón de Kahndan ha salido adelante, con la promesa de convertirse en un reinicio de la malograda DC, una reinvención de una franquicia venida a menos. Para recortar distancias con Marvel, o quizás espoleada por la competencia del eterno rival, Warner se ha puesto las pilas y utiliza 'Black Adam', doble lectura sobre la guerra de Irak mediante, como prueba de fuego.
En la película-'crossover', dirigida con espectacularidad emmerichiana por el español Jaume Collet-Serra, se presenta a la Sociedad de la Justicia de América, comandada por la omnipotente y telemática Amanda Waller (Viola Davies) y formada por nuevos personajes que, a muchos, les recordarán a los del eterno rival: Hawkman, una especie de Falcon dopado; Dr. Destino, la némesis del Doctor Strange de Cumberbatch pero con yelmo dorado y un Pierce Brosnan que ha ido a pasárselo en grande; Ciclón y Atom Smasher (Noah Centineo), la versión 'teen' de Ant-Man que, en lugar de reducir su tamaño, lo incrementa. «En Marvel son buenísimos en lo que hacen», alaba The Rock, sin miedo a pronunciar la palabra prohibida.
Confía en 'Black Adam' para comenzar «la Fase 1», dice Dwayne Johnson, e «introducir una nueva era en DC con nuevos personajes, sangre fresca. La cultura de DC para mí consiste en tener emoción y agallas y ningún tipo de miedo para expandir este universo e introducir nuevos personajes que interactúen entre sí y que terminen siendo reconocidos. Le damos a los fans lo que quieren pero miramos también la Biblia de DC», asegura The Rock.
Hacer caso a la legión de fans de la franquicia que dio a luz a Batman implica también ciertas concesiones. No todo es nuevo en 'Black Adam', que incluye una escena poscréditos que, además de un esperado cameo, garantiza la continuidad de un personaje y, sobre todo, de un actor que parecía coquetear con la competencia.
[Spoiler del final]
Solo un superhéroe puede contrarrestar los poderes del Black Adam de Dwayne 'The Rock' Johnson y, como dice Waller en la película, no es de este planeta. Frente a Black Adam, «un superhéroe que podría ser un supervillano por su violencia y brutalidad», el Hombre de Acero, conocido por su filosofía moralista.
Tras los créditos finales, el aclamado Superman de Henry Cavill regresa para hacer frente al campeón de Kahndan, un pequeño anticipo del horizonte de DC que ha costado lo suyo. «En la escena final con el Superman de Henry Cavill queríamos reestablecer una de las cosas más importantes de la cultura de DC que, en mi opinión, es escuchar a los fans y darles lo que piden», admite The Rock. Y no va desencaminado, ya que fueron los fans los que pidieron la versión de la Liga de la Justicia de Zack Snyder y, gracias a ellos, vio la luz –aunque al final del túnel no hubiera salida– el metraje maldito.