En un derbi mediatizado por el asunto de
Vinicius, los bailes y el racismo, en los exteriores del
Metropolitano se produjeron unos cánticos inaceptables de aquellos que no es que ensucien la imagen del Atlético y el fútbol, que también, sino que ensucian la imagen del ser humano, directamente. Gente que sobra. Sin más.
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