En el hogar de la famosa ‘Aspirina’, el
Atlético de Madrid y el
Bayer firmaron un partido que en dos tercios fue de ‘
Valium’. Si provocó dolor de cabeza fue por la espesura del choque, por la cautela de los dos equipos, especialmente del equipo de
Simeone. El partido no rompió hasta el minuto 63’ que curiosamente fue cuando entraron
Griezmann y
Carrasco. Y cuando más cerca parecía el equipo de
Simeone de llevarse el partido, fue cuando lo acabó perdiendo por culpa de un cambio alemán, el de
Frimpong.
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