La Policía Nacional de Toledo ha informado en un comunicado que, a lo largo de este mes, ha auxiliado a varios ciudadanos que sufrieron problemas relacionados con las altas temperaturas en la ciudad. El primero de los hechos tuvo lugar el 7 de julio, cuando se acudió a un incendio de pastos junto a una carretera, produciéndose un denso humo que se había extendido por un edificio próximo, siendo necesaria la evacuación del mismo para evitar la intoxicación de los vecinos. En la terraza de una de las viviendas, un aparato de aire acondicionado y otros objetos salieron ardiendo, mientras que las llamas se propagaron hasta el piso superior, donde una persona resultó herida por quemaduras en un brazo y otras se intoxicaron por el humo , que también afectó a dos de los agentes. Asimismo, tuvieron que intervenir los Bomberos, la Policía Local y los Servicios Médicos. Once días después, el 18 de julio, una niña de dos años se quedó encerrada sin querer en el interior de un vehículo. La madre solicitó entonces la ayuda de los policías y la pequeña fue rescatada minutos más tarde del interior, siendo necesaria la rotura del cristal de una de las puertas. La menor fue trasladada a servicios médicos, que comprobaron que estaba bien. Y ese mismo día, menos de media hora más tarde, una mujer fue asistida en la vía pública tras tener un desvanecimiento por un posible golpe de calor, siendo necesario su traslado al hospital. A escasos metros, otra mujer sufrió un desmayo , acudiendo en su ayuda los mismos agentes y necesitando también asistencia médica.