Másmóvil ha anunciado la venta del 100% de su filial EKT Cable , que posee la mitad de la red de acceso de Euskaltel (1,2 millones de hogares) en País Vasco, Asturias y Galicia, por casi 580 millones de euros a un consorcio de inversores agrupados alrededor de Bidasoa Aggregator del que forman parte los exaccionistas de la operadora que dirige Meinrad Spenger Inveready y la 'family office' Onchena. Además de otros grupos como Asúa Inversiones y Beraunberri. La operadora dedicará unos 500 millones a amortizar deuda y el resto servirá para volver a adquirir una participación minoritaria, del 49%, de EKT. La operadora ha señalado que este movimiento no incluye a la red de fibra troncal ni a los activos de transmisión, que siguen bajo el control de la teleco. De igual modo, seguirá aportando los servicios de operación y mantenimiento de la red segregada, así como prestando los servicios de transmisión. A la vez esta antigua filial dará servicio a Euskaltel, R y Telecable. Desde la telco han defendido que la externalización de parte de su red de cable le permitirá a la compañía finalizar el despliegue de la fibra óptica en los mercados en los que está presente Euskaltel, llevándola hasta 2,3 millones de hogares. En palabras de Jon Ander de las Fuentes, director del Grupo Másmovil en el País Vasco, «la red de fibra óptica nos permite ofrecer a los clientes los mejores servicios de internet». Euskaltel fue adquirida por Másmóvil hace casi un año, tras lanzar una opa sobre el 100% del capital por unos 2.000 millones de euros. Una operación que contó con el aval de los principales accionistas de la teleco vasca, el fondo británico Zegona Communications (21,43%), Kutxabank (19,88%) y Corporación Financiera Alba (11%). Además de con la aceptación final del 97,67% del capital social