Mañueco celebra un «cierre de filas positivo» aunque esperaba «más»
«Hay familias y empresas que no pueden aguantar más. Estamos en una situación crítica», argumentaba tras la maratoniana cita celebrada este domingo en La Palma. En la misma, ha apuntado la «necesidad de actuar de manera urgente en política económica» y, sobre todo, en «sectores productivos que no pueden esperar más, como son el agroganadero, el de electrointensivos y el industrial». Para ellos, ha pedido un «plan de choque» con ayudas y la reducción de impuestos.
Y es que entiende que se requieren esas medidas para salir cuanto antes de la crisis, teniendo en cuenta, dice, que «los nubarrones de la política económica del país eran importantes: inflación, subida de la luz y el carburante y aumento del precio de suministros de materia primas en el sector agroalimentario y de componentes para el industrial». Éstos ya «existían antes de la invasión de Ucrania y ahora se han agravado».
Ha incidido especialmente en la «crisis energética», siendo el alto coste uno de los «grandes problemas que arrastramos desde hace meses». «Se precipitó el cierre de las mina y térmicas y las consecuencias las estamos pagando hoy». La política en esta materia entiende que debería haber sido de «transición y no de ruptura». En todo caso, llegado a este punto planteaba la aprobación de un IVA «superreducido» para la electricidad y el gas, una propuesta compartida con otros líderes populares y que no recibió el respaldo del Ejecutivo central. «Se ha hecho una bajada de impuestos por parte del Gobierno, que nos parece insuficiente», seña, al tiempo que exige que en función del margen que posibiliten las negociaciones de financiación con la Unión Europea se continúe por ese camino. «La situación requiere medidas a corto plazo», ha apostillado.
Dicho esto, y aunque «nos hubiera gustado» alcanzar esas pretensiones, ha insistido en que «creo que hemos hecho todos un esfuerzo. Esperábamos más pero lo importante es quedarnos con idea de una posición unánime». «Hemos sido capaces de ceder todos» y de «coincidir», aunque se difiera en el diagnóstico, en dar un «mayor impulso a los fondos europeos» y «hemos llegado a la conclusión consensuada de contar con la opinión de los propios sectores productivos y las administraciones afectadas para que sean mas eficaces» y se «nos permita a las comunidades participar en la gestión de los fondos».
Respecto a las políticas a adoptar en respuesta a una «guerra absurda, estúpida e injustificada que tenemos que combatir», ha mostrado su apoyo al Gobierno agradeciendo que «ese esfuerzo de solidaridad pero también de movilización de recursos» se sufrague con un fondo extraordinario «que tendrá que negociar el presidente Gobierno en la UE».