La de ayer fue una jornada que recordó en buena medida a las de similares características de la normalidad previa a la pandemia de coronavirus. Con un panorama sanitario relativamente bueno, este domingo 31 de octubre se prestó a cumplir con la tradición de acudir a los cementerios para recordar a los seres queridos que ya no están y, en un plano más lúdico, aprovechar el buen tiempo para pasar la jornada en la calle, haciendo cualquier plan al aire libre, o incluso en las playas, que poco menos que se llenaron. Y como colofón, las celebraciones de Halloween, que también pudieron llevarse a cabo con la tranquilidad de saber que el día de hoy también era festivo.