Esta es una historia verídica. Sucedió hace 17 años, más precisamente durante el mes de abril del año 2004. Un joven inglés, Ashley Revell, que en ese momento tenía 33 años, decidió vender todo lo que tenía algún valor, incluso su ropa, sus zapatos, muebles… todo, y juntó 135.300 dólares. Revell no tenía un trabajo estable. En todo caso, se dedicaba a jugar al poker y tomaba el juego como parte de su vida...