Los llamados sindicatos de clase llegaron heridos de muerte a la pandemia y la crisis del Covid va a dictar su defunción. Las manifestaciones del 1 de Mayo hace lustros que no son la expresión de los trabajadores porque los trabajadores reales por allí ni aparecen. Son la representación del sindicalista profesional, o funcionario liberado, porque uno y otro vienen a resultar casi lo mismo. Una casta, unos tipos, tipas y tipes hábiles e ingeniosos que supieron desde muy pronto arreglarse ricamente el porvenir. La pregonada gran reforma de la administración no se producirá nunca, porque lo impedirán los liberados sindicales. Ajenos siempre a los seis millones de españoles que se encuentran en paro registrado o en paro disimulado, con...
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