A falta de dos años, como máximo, para las próximas elecciones autonómicas, el plan «Convivint» de infraestructuras de servicios sociales, liderado por la vicepresidenta Mónica Oltra, llega cuatro años después de que el conseller Marzà presentase el plan Edificant para dignificar las dependencias escolares. Y no porque no haya necesidades. La provincia es el mejor ejemplo.