Maria Dolores Jiménez y Roberto Hernández de 53 y 29 años no tienen trabajo a causa del covid. Como muchas otras personas, con el estigma añadido de pertenecer a la comunidad gitana. Ella se dedicaba al sector de la limpieza y él, a la venta ambulante de ropa y complementos. A ella la despidieron y en el caso de él, la venta es mínima debido a las restricciones sanitarias.