El camarote de los líos
Los esfuerzos inútiles conducen a la melancolía. La frase es de Ortega y Gasset, diputado durante la República, y resume lo que sucedió este miércoles en el Congreso. Y no tanto por el seguro fracaso de la moción de censura sino por la sensación de camarote de los hermanos Marx en el debate que consumió la jornada.
Larga y tediosa la primera intervención de Santiago Abascal, que parecía el inquisidor dominico que amenaza con las llamas del infierno a los pecadores en «El nombre de la rosa». Arremetió contra la izquierda por incitar al odio y no defender la unidad de España, llamó a Sánchez mentiroso y traidor, presentó a Iglesias como un golpista, descalificó a los sindicatos, se mofó... Ver Más