El acuerdo que cerraron los líderes europeos a las 5.30 de la mañana tiene tantas interpretaciones como lectores. Así suele suceder con las conclusiones de las cumbres europeas. Tras cinco días de duras negociaciones, presiones y concesiones, quedan algunos claros vencedores, como el húngaro Viktor Orban, pero nadie sale derrotado con un pacto que, como todos participantes coincidieron, no solo es bueno sino histórico para Europa. "También lo es para España", resumió tras el encuentro el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.