Los ministros de Podemos, contra el Rey
Podemos y el separatismo están creando un tóxico caldo de cultivo para el progresivo desmontaje del andamiaje constitucional y monárquico de España, y el PSOE debería ser el primero en defenderlo con uñas y dientes: por ser un artífice relevante de la Constitución, por ser pieza esencial de la Transición, porque le debe muchísimo a la Monarquía y porque no todo vale para mantenerse en el poder a toda costa. Salvo que Pedro Sánchez opine lo mismo que Iglesias y quiera dilapidar el legado institucional del PSOE, debería ponerse manos a la obra en defensa de la Corona y dejar de guardar este silencio connivente. Felipe VI lo merece, porque Don Juan Carlos lo ha abocado a una posición institucional extraordinariamente difícil, y porque la monarquía parlamentaria es la esencia de nuestro sistema democrático. Esta operación de acoso y derribo es alarmante y resulta peligrosa para el sostenimiento del sistema. El silencio de esa notable parte del socialismo que cree en la monarquía parlamentaria resulta insultante, y cabe preguntarse qué está pasando en España para que el PSOE trate mejor a Bildu que a la Corona.