Es la productividad
El Gobierno de izquierda ha llegado. En el frente político deberá enfrentarse a dos dificultades: la hostilidad beligerante de una derecha que le niega legitimidad y la necesidad de aprender a gobernar en coalición. Esperemos que Sánchez no se deje intimidar por el estrépito de la derecha y no olvide que tiene detrás muchos más votantes. La democracia es eso. Permitidme también suponer que los socios de coalición percibirán con claridad que sus posibilidades para las próximas elecciones generales, preferiblemente dentro de cuatro años, dependen del éxito del experimento.