«¿Miquel, quieres ser ministro?». Unos días antes de que Pedro Sánchez anunciara la composición de su nuevo Gobierno ofreció al líder de los socialistas catalanes una cartera de Gobierno. Lo hizo en honor a la cuota del PSC pero también porque considera que Iceta es un hábil político cuyos pasos de baile le serían muy útiles en Madrid. El candidato a la Generalitat le dio unas agradecidas calabazas y le propuso a cambio el nombre de su mano derecha, Salvador Illa, hoy titular de un ministerio que ha sido despiezado para dar labores al vicepresidente Pablo Iglesias y al nuevo ministro Alberto Garzón. Por no dejarle, no sé si le habrán dejado la secretaria.
A diferencia de lo que ocurría...
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