El Gobierno se pone duro con Endesa y la culpa de no haberse preparado
La titular de Economía del Gobierno de Pedro Sánchez realizó estas declaraciones en Santiago justo antes de participar en un encuentro de trabajo con agentes sociales y económicos de Galicia como los sindicatos UGT y CCOO, además de las principales asociaciones empresariales de la Comunidad junto con el líder del PSdeG, Gonzalo Caballero. Desde la patronal gallega se le trasladó la preocupación por la «pérdida de peso del sector industrial en la economía gallega con empresas en riesgo como Endesa As Pontes, Alcoa San Cibrao y el resto de las empresas electrointensivas, así como la delicada situación de los astilleros de la provincia de Pontevedra», informó la CEG en un comunicado.
Calviño defendió el trabajo realizado por el Gobierno central. «Afortunadamente se han ido encontrando soluciones como el comprador alternativo a una de las plantas de Alcoa», recordó, en referencia a la entrada del fondo de inversión Parter en la factoría coruñesa. «Vamos a hacer todo lo posible para encontrar soluciones alternativas, en el caso de Endesa», aseveró. Entre ellas citó «el posible establecimiento de una planta alternativa de generación eléctrica y otro tipo de actividades económicas para reactivar todo el tejido de esa comarca». Mientras Calviño responsabilizaba a Endesa de la situación de As Pontes en Santiago por no haberse preparado para la transición energética, la ministra del ramo, Teresa Ribera, se reunía en Aragón con los trabajadores de otra térmica que ya tiene fecha de cierre, la de Andorra (Teruel). Ribera daba desde allí algunas pistas de las exigencias que podrían llegar también a As Pontes. La ministra aseguró que la capacidad de evacuación de la central —el derecho a verter en la red la energía producida y, por tanto, a comercializarla— no iba a recaer en la primera empresa que hubiese usado las instalaciones, en este caso también Endesa, como venía ocurriendo hasta ahora. Aseveró que se cambiarán las reglas del juego para que sea el proyecto industrial que genere más empleo el que obtenga este derecho.
En As Pontes, tanto el alcalde de la localidad, Valentín González Formoso, como el comité de empresa han expresado su temor a que Endesa pretenda suplir la potencia instalada en la térmica por otras fuentes renovables, como la eólica y las placas solares fotovoltaicas. La producción sería así más barata, dado que apenas requieren personal ni mantenimiento y el combustible es gratuito. El alcalde y los trabajadores creen que a Endesa le interesa mantener para este fin el nudo que tiene en el emplazamiento de As Pontes conectado a su propia red de alta tensión.
A la crisis industrial gallega también se refirió el secretario general de los socialistas gallegos. Gonzalo Caballero aprovechó para cargar contra los 11 años de gobierno de Feijóo (que coincidiría después con Calviño en la clausura de unas jornadas). «Feijóo dice que le preocupa la industria pero ni hizo nada en 11 años ni ahora tiene un plan que pueda impulsar los sectores industriales que Galicia necesita», aseveró.
Brexit
Los empresarios gallegos también trataron con la ministra de Economía durante la reunión otros temas que les inquietan, como la imposición de aranceles a productos agroalimentarios de la Comunidad por parte de EE.UU o el Brexit. Sobre el primer punto, Calviño aseveró que se debe buscar una salida negociada a una medida «injusta e injustificada» por parte del Gobierno Trump y que el Gobierno mantiene contacto permanente con la Comisión Europea, que es la que mantiene los contactos. Sobre el Brexit, la ministra de Economía confió en que finalmente se llegue a un acuerdo entre la Unión Europea y Gran Bretaña que permita eliminar «ese factor de incertidumbre» que lastra el crecimiento económico mundial.