Alemania marcó un hito al anunciar la emisión de un bono a 30 años con cupón cero, el primero en el mundo. Pero en la emisión de hoy, los inversores han dado la espalda a la operación. El tesoro germano solo ha logrado colocar 824 millones sobre los 2.000 millones previstos con una demanda que apenas cubría la emisión al situarse en el 1,05 veces. El interés medio de la colocación se ha situado en el -0,11%, muy por encima de lo que los inversores exigen en el mercado secundario. Ayer el bono a 30 años cotizaba al -0,17%.