El ayuntamiento lucense de Trabada es una de tantas localidades empeñadas en remar en contra de la despoblación. Cuatro habitantes ganados en un padrón de poco más de mil cien habitantes marcaron en 2018 un modesto punto de inflexión en décadas de retrocesos (en 1996, primer año en la serie del Instituto Galego de Estatística, el municipio se aproximaba a los tres mil vecinos). Con los datos de matrícula escolar cerrados y el tiempo en contra, el municipio trabaja ahora a contrarreloj para ganar alumnado e impedir que el próximo septiembre cierre sus puertas la unidad de Infantil (de tres a seis años) de su colegio plurilingüe CEIP Celso Currás: necesitan un mínimo de seis alumnos para asegurar la continuidad y cuentan con dos matriculados.