En pocos meses y con 21 años, Javiera Toro se afianzó en el lateral izquierdo de la selección chilena que disputó su primera Copa del Mundo femenina. Sin embargo, no todo fue fácil: a los 15 años quedó embarazada y debió interrumpir una carrera en pleno crecimiento. Su amor por su hijo y el fútbol le permitió volver con más fuerza que nunca.