Las metáforas que escondía Juan Luis Guerra en «Ojalá que llueva café», «La bilirrubina» y «Burbujas de amor»
El cantante dominicano, que ya era una estrella al otro lado del océano, reventó el mercado español en 1990 con dos singles, «Ojalá que llueva café» y «La bilirrubina», cuyas letras escondían mucho más de lo que parecía. La primera no era ni más ni menos que un alegato contra la opresión de los pueblos campesinos de Latinoamérica, y la segunda describe los síntomas de una de hepatitis aguda de transmisión sexual.
Pero la metáfora «guerrista» que se llevó la palma fue la de «Burbujas de amor», que maquillaba un alarde amatorio con una elegante poesía digna de la más alta literatura: «Quisiera ser un pez / Para tocar mi nariz en tu pecera / Y hacer burbujas de amor por donde quiera / Oh! pasar la noche en vela / Mojado en ti».
Este maestro del merengue, la bachata, el mambo, la salsa y todos los géneros bailongos que se le pongan por delante, llega hoy a España para presentar el disco que publicó el pasado 31 de mayo, «Literal», once temas de composición, musicalización y arreglos a cargo de Guerra, en los que sorprendentemente, no aparece el dichoso
reguetón. «No me pega, yo seguiré haciendo lo mío», dijo hace ya más de diez años. «Además, hay muchos géneros que mezclar, y en eso estamos, haciendo nuevas fusiones». Profética pulla para tantos compañeros que han terminado hipotecados al ritmo de moda.