Un gol mortal
Toda la culpa fue del gol. Un gol homérico. Pero un gol mortal, pues hizo explotar todo el rencor ontológico (individual y social) que llevamos dentro. Somos Occidente, una estrella podrida de la Galaxia Epstein. En el 'Amadeus' de Milos Forman, Salieri odia a Dios por haberle dado el genio al idiota (Mozart), y en el gol de Lisboa los gargajos odian a Dios por haberle dado el genio al negro (Vinicius), perseguido en su alegría por una zarigüeya camuflada escupiendo hieles. Remató el espectáculo un árbitro francés tan malo que parecía español... Читать дальше...