Vivimos en la obsesión permanente por adelantarnos al tiempo, al cronológico y al meteorológico. Pretendemos que una ciencia inexacta, que depende tanto del azar de los vientos, nos dé garantías absolutas sobre lo que va a suceder en un futuro cada vez menos próximo. Estamos tan intensos con las previsiones de lluvia que nos creemos los partes para el Domingo de Ramos que ofrecen las web a un mes vista, como si fueran certezas plausibles. Esta ofuscación que nace de la impaciencia de nuestra sociedad... Читать дальше...