Una idea muy anidada en educación, que inculcamos desde que son pequeños, es la imagen del triunfador, como alguien que consigue el éxito fácilmente y sin fracasos. Cuando lo normal es lo contrario. Bastaría preguntar fuera del ámbito escolar, a los deportistas de élite en privado, para que nos confirmaran esto. El crack se forja en el fracaso. Pero a nuestros hijos les alabamos y elogiamos, haciéndoles intolerantes a la frustración, y en muchos casos no les ayudamos a rebasar las «cuestas arriba». Читать дальше...