Su gerente me perdone, pero los buenos datos de Tussam, que no dudo son causa de una acertada gestión de líneas y mejoras en el servicio, también suponen una mala noticia para la ciudad, porque demuestran que hay una demanda en aumento del uso de transporte público y no hay más medio alternativo que el autobús en su rango de coste por carecer de la red de metro con la que deberíamos contar hace muchos años. Puede estar tranquila la dirección de Tussam: le queda larga vida al servicio, y no digamos cuando el tranvibús conecte el centro. Читать дальше...