Desde que Donald Trump comenzó a hablar en voz alta de sus intenciones de hacerse con Groenlandia, bien comprando la isla o bien por medio de una intervención militar, se produjo un alineamiento de las autoridades danesas y las regionales groenlandesas. Incluso los partidos groenlandeses que hasta el año pasado coqueteaban con la idea de la independencia, cerraron filas con Copenhague ante la amenaza rubia, de manera que en los últimos meses las declaraciones de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen... Читать дальше...