La peor cantante de la historia ofreció su primer recital en 1912, el año del hundimiento del Titánic, una premonición. Se llamaba Florence Foster Jenkins , maestra y pianista que se creyó soprano, dispuesta a rivalizar con divas de su época como la Tetrazzini. Su excéntrica trayectoria artística llamó la atención de Cole Porter, Enrico Caruso y del público, que acudía a sus conciertos para echarse unas risas. Como la realidad supera la ficción, la exagerada vida de Florence da para una comedia, dos, o tres. Читать дальше...