Ya saben aquello de cuando un cándido Fernando de los Ríos, a la sazón diputado del PSOE, le preguntara en 1920 al todopoderoso Vladimir Ilich Uliánov, más conocido como Lenin , acerca de la libertad para los ciudadanos de la hoy extinta URSS. Su respuesta fue toda una declaración de intereses: «¿Libertad para qué?» . El tiempo confirmó que no iban a tenerla en décadas. Ni los soviéticos ni otros tantos millones en países que cayeron bajo la bota de una revolución tan amante de las libertades, como la de Rusia de 1917. Читать дальше...