Amén a la faena de Uceda Leal, torero de Madrid por los siglos de los siglos. Casticismo puro desprendía su faena al cuarto, la única para saborear y paladear. Un torero clásico, natural, sin posturas forzadas, vertical en su altura, con más solera que medio escalafón. Qué gozo ver tanta torería sin azúcar ni edulcorante. Un torero en torero. En el andar y en el torear, con la verdad de quien no tiene nada que demostrar a estas alturas, sacando muletazos con más clase que un colegio de pago, con el poso de la veteranía. Читать дальше...