Hay pocas cosas más tristes que la decadencia de un payaso, de las lágrimas de quien se ha ganado la vida haciendo reír a los demás. Es el caso de Marcelino Orbés Casanova, que se suicidó en un modesto hotel de Manhattan en 1927. Tenía 54 años y había sido el ídolo de los niños británicos y estadounidenses durante casi 15 años. «Era el mejor, Londres enloquecía con él», afirmó Charles Chaplin al conocer su fallecimiento. Orbés, nacido en Jaca en 1873, pasó en un breve lapso de tiempo del todo a la nada. Читать дальше...