Salieron contentos. Muy contentos. Los cardenales Omella y Osoro (arzobispos de Barcelona y Madrid, y presidente y vicepresidente de la Conferencia Episcopal) habían mantenido dos reuniones, en apenas 48 horas, con el papa Francisco. La primera tuvo lugar el jueves, fuera de programa, y se prolongó durante casi dos horas, en un ambiente distendido y sin testigos. La segunda, el sábado en el Palacio Apostólico junto al portavoz de la CEE, más formal pero que sirvió para hacer oficial lo que se había hablado en la Casa Santa Marta... Читать дальше...