El proceso de concentración que han vivido, en los últimos años, los fabricantes cerámicos, unido a los procesos de reestructuración interna, ajustes de costes y desapalancamiento, han configurado un sector más rentable, eficiente y competitivo, marcando distancias con su principal competidor, el azulejo italiano, en todos los indicadores, excepto en el nivel de precios, su asignatura pendiente. Los principales actores del sector y las multinacionales de consultoría Deloitte y PwC (PricewaterhouseCoopers) consideran que las operaciones corporativas continuarán este año, con al menos cuatro o cinco acuerdos más, si bien con un cambio en el perfil del inversor.