Archivo definitivo de la causa del chat policial contra Carmena
En el chat se llamaba a la alcaldesa madrileña «vejestorio despreciable» y se decía que «lo que es terrible es que ella no estuviera en el despacho de Atocha cuando mataron a sus compañeros», entre otros mensajes en los que, según la denuncia de un agente, apodado como Ronin 47, también se alababa a Hitler y al nazismo y se vejaba a los migrantes. «Hay que comenzar con las cacerías de guarros, panda de djijos de puta, los moros y los que lso defienden», o «Yo los tiraba al mar; comida para peces».
Según el auto de la Sección Sexta, fechado el 11 de febrero pasado, aunque reconoce que los comentarios vertidos en esa red social bautizada como «Diez años y turno de noche», son «xenófobos e incitadores al odio y la violencia contra un grupo de personas por motivo de su raza», tal y como reconocía el Juez Instructor nº 42 no hay delito porque las opiniones se limitan a los miembros del grupo. Es decir, se circunscriben al ámbito privado y no se difunden de manera pública sino en un chat profesional, con independencia del número de agentes que tengan acceso al mismo. Por ello, no se vulnera el apartado 1 de artículo 510 del Código Penal. Ello, en relación al recurso de la Red Española de Ayuda del Refugiado.
La Audiencia, asismismo, en alusión a Carmena, entiende que no se vulnera la dignidad de las personas. En esta línea, recuerda que el delito de injurias, la legitimación activa para ejercitar acciones penales por ello son las personas ofendidas, no un Ayuntamiento, pues el bien jurídico tutelado es la dignidad de las personas.
Los hechos se remontan a noviembre de 2017, cuando Ronin 47, un policía de CC.OO., el sindicato afín a Ahora Madrid denunció una serie de afirmaciones de pésimo gusto en un chat privado de policías municipales. Más de un centenar de agentes participaba en ese grupo de WhatsApp, aunque el juez solo imputó a tres de ellos, a los que suspendió de empleo y sueldo y retiró el arma reglamentaria.
El Ayuntamiento se personó como acusación en la causa, alimentando así la polémica. «De nuevo, Barbero echando gasolina al fuego», denuncian en círculos policiales.
APMU se ha mostrado satisfecho con el auto. «La denuncia de los miembros de CC.OO. a la que se sumó el consistorio, prentendía ensuciar la imagen del Cuerpo sin respetar la presunción de inocencia», ha manifestado Carlos Bahón. «Intentaron hacer creer a sus votantes (el ayuntamiento) que iban a limpiar el colectivo policial de fachas o nazis, cuando nosotros no hacemos discriminación alguna», tercia. Tras ello, exige que levante los expedientes abiertos a los agentes y que se reincorporen a sus puestos.