El poder en Canarias que se cocina en la santería
En las islas Canarias se conoce la existencia de políticos que han llegado a graduarse en santería tras acercarse a sus rituales en el Caribe. Las autoridades judiciales de protección a la naturaleza cada cierto tiempo realizan actuaciones por daños a animales por determinadas prácticas. Este mes de febrero de 2019 en La Palma se han encontrado rastros de rituales en un espacio protegido.
Para Pepe Ávila, coronado como santo en Houston, sacerdote supremo en vudú en Nigeria y más de 30 años de experiencia en este ámbito, hay dos territorios en España con mayor presencia de políticos en consultas de santería: Canarias y Cataluña, «por razones que puedo llegar a comprender» dado que «en política son ruineros, son gente muy especial, alta delincuencia».
La investigadora de la Universidad de La Laguna y docente Ángela García Viña sostiene en su estudio «Las formas de difusión de religiones de carácter no expansivo: el caso de la santería en Canarias», «una parte considerable de las personas que acuden a estos lugares se acerca a estos sistemas religiosos como lo harían a cualquier otra práctica de carácter místico-esotérico, como el tarot o la lectura del tabaco».
Pepe Ávila, - TVE
«Aumento de interés entre empresarios»
Destacó que «yo no dejo pasar a esa gente de la política en mi consulta porque cuando llegan al poder no hacen el bien» pero «con los datos que tengo y percepción de cómo funcionan las cosas en las islas, puedo afirmar que las turbulencias electorales ya estaban trabajadas desde hace meses».
Aseguró que en Canarias hay un «alto seguimiento» de la santería por la clase pudiente, «y el que lo niegue es porque no tiene conocimiento o por querer negar la verdad». Agregó que «mi actividad se merece mucho respeto como para estar mezclándola con la política» y pidió que «no se banalice el trabajo por el bien de las personas honestas que hay».
Sobre el grado de acierto de su actividad, dijo que «todo el mundo es libre de cuestionar todo, como hasta la calidad de un sondeo electoral». Añadió que ha experimentado un aumento de consultas por parte de empresarios «que encuentran algunas respuestas que les ayuda a tomar decisiones».
¿Mal de ojo?
El mal de ojo está «plenamente vigente» en el siglo XXI y existe en »todos» los niveles sociales y económicos, incluyendo a jueces, arquitectos, políticos o médicos que siguen acudiendo a curanderas, según la investigación que ha desarrollado el antropólogo Pedro Pablo Salvador en la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM).
Salvador ha encontrado que jueces, arquitectos, políticos, maestros e incluso médicos y enfermeros acuden a curanderas para que les cure el mal de ojo, y asegura que esta realidad forma parte de «nuestro patrimonio cultural» y «permite comprendernos» dentro de nuestra realidad. Al final, lo que subyace en esta realidad no tan alejada es "cómo gestionamos nuestras emociones, cómo vivimos en sociedad y cómo articulamos las relaciones amparándonos en el mal de ojo».
«La creencia en el mal de ojo está plenamente vigente en el siglo XXI. Es una patología popular que existe en todos los niveles socioeconómicos, absolutamente en todos, gente con titulación universitaria cree en el mal de ojo, da igual el nivel de renta y no es un fenómeno eminentemente rural sino que también se da en el ámbito urbano», asegura. Los antropólogos no juzgamos las creencias, no entramos a valorar si es verdad o mentira el mal de ojo, lo que sí analizamos es el efecto sociocultural que existe», matiza.