Hernán Cortés, ausente de la política española «porque en México es complicado»
Para confirmarlo, el ministro de Cultura, José Guirao, presentó ayer en Madrid, junto al ministro de Exteriores, Josep Borrell, los planes previstos por el Gobierno para impulsar la cultura en el mundo, según se contempla en los Presupuestos Generales del Estado. Pero la polémica surgió cuando, en el contexto del programa Foco Cultura España-México, Guirao anunció que tendrá un protagonismo especial la conmemoración de los 80 años del exilio español producido al final de la Guerra Civil en 1939. Es un momento histórico importante por la solidaridad mostrada por el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas con los españoles republicanos que huían de la derrota contra Franco.
La polémica surgió cuando ABC preguntó al ministro por la ausencia de cualquier mención a otro importante aniversario: los 500 años de la llegada de Hernán Cortés a México, en abril de 1519. Y sobre todo por la respuesta del ministro: «Es que allí ese tema es complicado». Y por lo que se ve en España también. Tuvo que salir Borrell a echar un capote a Guirao: «Se hará algo, no lo dude, aunque fuera complicado, porque no debemos dejarlo caer en el olvido. Fue un encuentro entre dos mundos. Debemos mantener contactos con intelectuales mexicanos, ellos saben que la llegada de los españoles y la guerra contra los aztecas alumbraron el México moderno». En efecto, el México que no fue español ni indígena, sino mestizo, desde Cortés y Malinche. ¿Habría sido México el mismo país, o habría acogido al exilio español 420 años después con la misma amistad si no se hubiera producido lo que la historia ha estudiado y no se puede simplificar ya con los clichés de la leyenda negra?
Los ministros presentaron innumerables iniciativas en la rueda de prensa, pero el olvido de Cortés es de suspenso general. Sobre todo, por resultar difícil debe ser prioritario: si nuestro Gobierno no presenta batalla por su propio pasado, en su más amplio sentido, incluyendo la crítica de la historiografía a aquellos hechos, si España y su Gobierno se acomplejan ante viejas falacias, ¿qué hacer?
Guirao presentó actividades de impulso al libro y los escritores por 4 millones de euros en ferias muy importantes, desde Casablanca (donde se homenajeará al premio Cervantes Juan Goytisolo) hasta Fráncfort. Promoverá giras de compañías nacionales de teatro y danza por ciudades de Iberoamérica y Europa, además de España. Apoyará la presencia del cine español en los festivales con 2,5 millones y quiere atraer más rodajes a España e impulsar las coproducciones del programa Ibermedia y Eurimage. Además, la animación tendrá un capítulo especial, puesto que es un sector emergente.
El Templete de Bramante
El Templete de Bramante será restaurado en cooperación con Italia, como una de las obras más singulares del Renacimiento que puede visitarse en la Academia de España en Roma. Se apoya con medio millón las excavaciones españolas (todas terrestres) en diversos países, de Eritrea y Egipto hasta Perú y Chile. Y se harán algunas exposiciones importantes, entre las que destaca la de Sorolla en Lisboa, esta primavera.
Portugal, después de tanta polémicas, será objeto de un esfuerzo de cooperación en la conmemoración de Magallanes y Elcano. Guirao puso en valor que habrá 126 proyectos aprobados ya por la Comisión de la primera circunnavegación global. A ello se suma una muestra en el país vecino con 150 actividades. Y un esfuerzo de 7,5 millones en la digitalización y modernización de las industrias culturales. Pero Hernán Cortés no.
La RAE y la SGAE
Guirao acabó su intervención refiriéndose a dos problemas. Primero, el de la RAE, que no está entre sus competencias, pero de la que dijo que «los remanentes que tenía han desaparecido por no acomodar sus políticas como debían» y aseguró que tendrá el apoyo del Gobierno. Y segundo, el de la SGAE. Guirao habló de dos posibilidades de intervención y acusó a la junta directiva de la entidad de no querer arreglar la situación
.