El abogado de Villarejo dice que el comisario actuó como «un agente encubierto» en el caso del BBVA
«Su intervención siempre ha sido cumplir las misiones que se le encargaron como agente encubierto para la seguridad nacional, para la seguridad del Estado», ha asegurado el letrado Antonio José García Cabrera, que ha expresado que la intención de Villarejo es explicar su participación en «el interés general de todos». «No es la figura que se ha intentado demonizar como el enemigo público número 1 del Estado». Villarejo ya declaró el pasado jueves por la llamada operación Kitchen, una pieza del caso que investiga una maniobra del Ministerio del Interior para sustraer documentos a Bárcenas entre los años 2013 y 2015.
Esta tesis choca de frente con las sospechas que manejan la Fiscalía Anticorrupción y el juez instructor, Manuel García Castellón, que consideran a Villarejo el responsable de un entramado incrustado en la cúpula policial que aprovechó la información y los contactos a los que tenían acceso para enriquecerse de forma ilegal, a través de encargos y coacciones para clientes de todas las esferas del poder. Villarejo se encuentra encarcelado de forma preventiva desde noviembre de 2017 para que no se fugue y destruya pruebas, mientras la Justicia trata de desencriptar el extenso archivo digital del comisario, que grabó durante años todas sus conversaciones con sus interlocutores, incluidos sus personas más cercanas.
El abogado de Villarejo busca combatir las tesis de los investigadores y contrarrestar las informaciones, basadas en los indicios que constan en la causa, que le sitúan como ese presunto líder de una trama criminal, en lo que se ha llegado a denominar «las cloacas del Estado». «No podemos permitir que se haga una investigación selectiva, sacando solo lo que perjudica a Villarejo. Si se saca, que se saque todo, que se explique todo y se verá como toda intervención fue por encima de cualquier interés económico».
En su anterior declaración, Villarejo señaló a sus superiores y atribuyó al antiguo número dos de la Policía Eugenio Pino la orden para poner en marcha el espionaje a Bárcenas, a quien supuestamente le robaron documentos relevantes en las investigaciones sobre la contabilidad opaca del Partido Popular, en una maniobra sufragada con fondos reservados. El Ministerio del Interior ha admitido que esta operación existió; sus antiguos responsables lo niegan pero rinden cuentas ante la Justicia, que investiga el caso.